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RENAFER le ofrece a continuación documentación novedosa de
acceso general que puede ser de su interés: Discurso de la Dra. Micaela Menárguez como Académica Correspondiente. Dra.Micaela Menárguez Blair, Chesterton y
las Supernannies. Dra. Montserrat
Rutllant Reflexiones en
torno a la terminología sobre la planificación familiar natural. Grupo
RENAFER PALABRAS DE PRESENTACIÓN DE Sra. Dra. Dª Micaela a cargo de Ilma.Sra. Dra. Dª Isabel Tovar Zapata Excmo.
Sr. Presidente, Iltmos.
Compañeros académicos, Queridos
compañeros Farmacéuticos, Señoras
y señores: Asistimos
hoy a la toma de posesión de Micaela
nace el 17 de Octubre de 1962 en Madrid por razones familiares, su abuela
materna residía allí, aunque sus padres vivían en Murcia. Nieta e hija de
farmacéutico, los primeros años de su infancia transcurrieron entre
medicamentos, ya que su casa estaba encima de la farmacia de su padre en
Alcantarilla. Cada día al volver del colegio por las tardes, entraba siempre
a saludar a su padre y fue seguramente el olorcillo a fármacos lo que
despertó en ella su vocación y su espíritu de servicio a los demás. Cursó
los estudios de primaria y bachillerato en el colegio Nelva de Murcia. En
1979 se traslada a Madrid donde inicia, en su Universidad Complutense, los
estudios de la licenciatura de Farmacia y que finaliza en Casi
al unísono completa su formación, en la Facultad de Farmacia de Barcelona,
realizando allí el curso de Óptica para farmacéuticos, obteniendo el título
de óptico optometrista. Es
entonces cuando nuestra académica contrae matrimonio con Jesús Martínez
López, economista y empresario, viviendo en Barcelona un año más. En ese
tiempo conoció a Si
tuviera que definir, brevemente, a nuestra académica sería como gran
defensora de Tras
este periodo se traslada a Murcia e inicia su actividad profesional, como
titular de oficina de farmacia, en Alcantarilla, haciéndose cargo de la farmacia
que había sido de su abuelo. Actividad que sigue desarrollando hasta la
actualidad y que comparte con la de Óptica. En
el Congreso sobre la familia en Madrid, en Mayo de 1987, conoció al profesor
Odeblad de la Universidad de Umea, Dr. en Medicina y en Física, especialista
en Ginecología. Este gran profesional influyó enormemente en la orientación
profesional de nuestra académica, tanto en materia docente como
investigadora, sobre fertilidad humana y regulación natural de la misma. En
1991 comenzó la colaboración con el profesor Luis Miguel Pastor García, de la
Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia, que derivó en la
realización de su tesis doctoral, dirigida por él y titulada:
“Caracterización morfológica de diversos tipos de moco cervical humano
mediante microscopía de luz y microscopía electrónica de barrido”. En
1992 volvió a coincidir en Málaga con el profesor Odeblad, y empezó una
estrecha colaboración científica y una gran amistad. Entre los años 1993-95 varias han sido las estancias
profesionales en Suecia de nuestra futura académica, concretamente en el Departament of Medical Byophysic de la
Universidad de Umea, con el objetivo de recoger muestras y procesarlas para
la obtención de datos del trabajo que constituye su tesis doctoral. Diversas
circunstancias, hacen que, Micaela multiplique su actividad para sacar
adelante su investigación y docencia, su trabajo en la Oficina de Farmacia y
su familia. Además amplía su formación con la realización de diversos cursos,
nacionales y europeos. Destacaré, entre ellos, Master en Educación Infantil
por el Instituto Europeo de Estudios de la Educación de Madrid, Septiembre
2000. La tesina del mismo la constituyó el trabajo: La educación del amor y
la sexualidad de Su
actividad docente se centra en las Universidades Católica San Antonio de
Murcia y CEU San Pablo de Madrid. En la primera es Profesora colaboradora de
Bioética, desde 1999 hasta la actualidad, dentro del Departamento de Ética y
Bioética Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de Ha
colaborado en la docencia del tercer ciclo como profesora de cursos
monográficos del doctorado de la Facultad de Medicina de las universidades de
A Coruña, en el año 2001 y de Navarra en el 2002. Profesora
de Planificación Familiar Natural desde febrero de 1990 hasta junio de 2003
en Ha
participado como profesora invitada en cursos de Bioética. Con la Universidad
del Mar de la Universidad de Murcia, en el Programa de Dilemas éticos
actuales desarrollado en Águilas en septiembre de 2002. Y con Otro
aspecto de su tarea docente lo constituye la dirección del estudio realizado
en el año 2002 sobre “El sentido del sufrimiento” que constituyó
el trabajo fin de carrera de Dª Salvadora Pérez Martínez, diplomada en
enfermería, dentro del Departamento de Ética y Bioética de Nuestra
ya académica es miembro activo de varios grupos de investigación como son,
entre otros: el equipo de investigación en Biología Celular del moco cervical
humano del Departamento de Biología Celular de la Facultad de Medicina de la
Universidad de Murcia, cuyo investigador responsable es el profesor Dr. Luis
Miguel Pastor; y el Equipo de investigación en Biología del cérvix y
reconocimiento de la fertilidad humana, en el Departamento de Biofísica de la
Universidad de Umea en Suecia, cuyo investigador responsable es el profesor
Dr. Eric Odeblad. Es
editora del libro “Caracterización morfológica de diversos tipos de
moco cervical humano mediante microscopía de luz y microscopía electrónica de
barrido”. Publicado por Novograf S.A., (D.L.: MU-1.028-1998) (ISBN:
84-8497-703-X) y es autora de varios capítulos de libros. Entre
los numerosos artículos publicados destacaré el recogido en Human
Reproduction del año 2003, sobre la caracterización morfológica de diferentes
tipos de moco cervical humano usando microscopía de luz y microscopía
electrónica de barrido. (Morphological characterization of diferent human
cervical mucus types using Light and scanning electron microscopy. Human Reproduction. Vol 18, Nº 9 pp 1782-1789, 2003
(Cover front). Su
contribución científica en diversos Congresos Internacionales sobre
“Regulación Natural de la Fertilidad” se ve reflejada por un gran
número de comunicaciones y ponencias. Así como en XIX Reunión Bienal de Dos
experiencias en el extranjero han significado mucho para nuestra académica,
en el año 2003 fue invitada al “Congreso Internacional de Planificación
Familiar y Salud Reproductiva de Sudáfrica” en Johannesburgo,
experiencia que dejó en ella una profunda huella, tanto humano como
científica. De igual forma en 2005 viajó a China y comprobó in situ, el
trabajo que allí habían hecho sobre los Billings (Basado en la correlación
entre los acontecimientos fisiológicos del ciclo reproductivo femenino y las
observaciones realizadas en la vulva), entrevistándose con el director del
centro de planificación familiar de todo tipo, del área metropolitana de
Shangai, que le confirmó el éxito del mismo. Su
espíritu inquieto y sus ansias de superación le han llevado a la realización de
numerosos cursos formativos que le mantuvieron permanentemente actualizada. Ha
formado parte de comités científicos u organizadores de diversos congresos
entre los que destacaré cinco Symposium Internacionales sobre “Avances
en regulación natural de la fertilidad” en A Coruña, Madrid, Tenerife,
Barcelona y Bilbao, en los año 1990, 1996, 1998, 2004, 2006 y del III
Congreso Nacional de Bioética de Es
miembro fundador y presidenta de En
Noviembre de 2006 fue elegida presidenta de la Asociación de Profesores de
Planificación Familiar Natural (RENAFER), en la que había sido previamente
vicepresidenta y tesorera, y miembro fundador en 1991. Con
su marido Jesús, ha formado una maravillosa familia cuyos hijos Laura, Pablo,
Nacho, Carlos, constituyen su mayor tesoro. A la familia, como pilar esencial
de nuestra sociedad, ambos han dedicado también grandes esfuerzos, pues
fundaron una Asociación en defensa de la misma (AMUDEF), cuya actividad ha
sido procurar que los padres tengan la mayor formación posible a la hora de
educar a sus hijos, que ha recibido diversas ayudas del gobierno autonómico,
entre las que destacaré la concedida por Nuestra
académica nos va a ofrecer un discurso sobre “ En
nombre de la Academia, Dra. Menárguez, nuestra gratitud por aceptar formar
parte de nuestra institución y a la Academia mi reconocimiento por concederme
el privilegio de ser su introductora en este acto. Discurso
de Dña.
Micaela Menarguez Carreño Académica
Correspondiente de la Academia de Farmacia Santa María de España de la región de Murcia Excelentísimo
Señor Presidente de la Academia de Farmacia Santa María de España de la
Región de Murcia, Excmos.
e Ilstmos. Académicos, Queridos
familiares, compañeros y amigos, Señoras
y señores: Es
para mí un gran honor encontrarme hoy ante todos ustedes para dar lectura a
mi discurso de entrada como Académico Correspondiente. Mi agradecimiento al
Excmo. Sr. D. Juan Angel Alvarez Gómez, que presentó la propuesta, así como a
los Ilmos. Sres. D. José Abenza López y D. Joaquín Jordán Pérez y a A
lo largo de mi vida, he tenido la
suerte de contar con grandes maestros de
los cuales he aprendido mucho, y a los que hoy, no puedo dejar de expresar mi
gratitud. La primera persona que me habló de las secreciones del cuello
uterino y sus cambios con el ciclo ovárico, fue Mi
gratitud también al Profesor Luis Miguel Pastor García, que dirigió mi tesis doctoral, en la Facultad de Medicina de la
Universidad de Murcia. Gratitud por estar abierto desde el principio a una
nueva línea de investigación, planificar el trabajo, enseñarme las técnicas
necesarias y facilitarme la posibilidad de realizar dicha tesis. Agradecimiento
también a la Consejería de Sanidad y Política Social, que me concedió una
beca dentro de los programas de ayuda a la investigación del servicio de la
mujer, en concreto a la que fue Directora General de Familia, Mujer y
Juventud en esos años, Dña. Belén Fernández-Delgado Cerdá, por el interés que
demostró desde el principio por esta investigación sobre la mujer y por la
ayuda que me prestó. A
Mención
aparte merece el Prof. Odeblad, de la Universidad de Umea, Suecia. Es la
mayor autoridad mundial, reconocida por la comunidad científica
internacional, en los estudios sobre el cuello uterino y sus secreciones. Nos
conocimos en 1986 y nuestra colaboración
comenzó en 1990. Durante la tesis doctoral, me ayudó, facilitando mis estancias en Suecia para
recoger muestras en su laboratorio, y propiciando una serie de discusiones
científicas enormemente Entre
las personas que han apostado por mi trabajo, y de las que he recibido todo
el apoyo tengo que mencionar También
los responsables de la Facultad de Medicina de En
cuanto a las circunstancias que han hecho posible el que hoy estemos aquí, el
primer reconocimiento es para mis padres, que me educaron en la curiosidad
intelectual, el interés por el estudio y la lectura, y confiaron desde
siempre en mis capacidades, ayudándome en todo lo que podían. Y que, a la vez,
me han transmitido valores como la fé,
la constancia en el trabajo, la honestidad y el respeto a las ideas de los
demás, sean estas las que fueren. La educación recibida de ellos, ha hecho realidad
aquellas palabras en las que
Lewis nos recuerda que “el respeto ético se incuba en la capacidad de asombro ante la
perfección de la biología.” Un
agradecimiento especial para mi marido, que apoya incondicionalmente todas
mis iniciativas profesionales, aunque eso haya supuesto muchas veces diversos
viajes y estancias fuera de casa. Y
a mis hijos, incondicionales fans del trabajo de su madre, cuyo ánimo y
estímulo han sido para mí fundamentales en mi recorrido profesional. A
lo largo de éstos años, lo más difícil de mi vida ha sido saber priorizar, y
tomar las decisiones adecuadas en cada momento; especialmente cuando, a la
vez que trabajaba, preparaba mi tesis doctoral, embarazada, o cuidando de un recién nacido.
Es por ello que cuando ha sido necesario, he ralentizado mi actividad
profesional en favor de mi familia, de acuerdo con los valores que mis padres
me inculcaron y que tan grabados me quedaron para siempre. A
todos los que hoy estáis aquí, acompañándonos, daros las gracias por vuestra
presencia. Con
el permiso del Sr. Presidente, paso a la exposición de mi discurso, cuyo
título es La Fertilidad humana y la transmisión de la vida.
Desde
Desde
el Talmud hasta Maimónides (1135- Hipócrates,
padre de la medicina (470- Posteriormente,
el Canon de Avicena (980), se reafirma
en que la mujer es fértil después de haber terminado con En
el s. XVII se hacen dos descubrimientos fundamentales en el conocimiento de
la fertilidad humana; en 1672 Reigner de Graaf descubre el folículo que lleva
su nombre. Y en 1677 Antoni van Leeuwenhoek, los espermatozoides. Desde
entonces, y durante más de dos siglos, los descubrimientos científicos se
suceden con rapidez, preocupando sobre todo a los investigadores encontrar la
fecha precisa de la ovulación. Por
ejemplo, el cuerpo amarillo o cuerpo lúteo se descubrió en 1766, pero fue en 1872 cuando Claude Bernard,
padre de la endocrinología, comenzó a relacionar su funcionamiento con la
ovulación. Hasta
comienzos del s. XX la ciencia no estuvo en condiciones de empezar a
responder a la pregunta de cuando se
producía la ovulación, por lo que podemos afirmar que es un descubrimiento
relativamente reciente. Uno
de los indicadores de fertilidad que hoy día se utilizan para identificar la
misma es el cambio en la temperatura
corporal basal, como consecuencia de las propiedades termogénicas de las
hormonas que dominan la segunda fase del ciclo ovárico. El primer observador
de dichas variaciones fue Van de
Velde, quien en 1904 las describe por primera vez y las relaciona con la
ovulación. Fue
también a comienzos del s. XX cuando
Fraenkel (1900) determinó que la ovulación no se realiza ni antes ni
después de la menstruación, sino en el intervalo. Admitía como fecha de la
ovulación el día 18 ó En
los años veinte del siglo pasado, dos científicos, de países tan alejados
como Austria y Japón, llegaban a conclusiones muy parecidas, por métodos de
investigación completamente distintos. Ogino,
en 1924, publicó en Japón los nuevos datos que había obtenido sobre el
período fértil y la ovulación, estudiando la misma por medio de operaciones
quirúrgicas. Knaus,
sin conocer estos datos, ya que en esta época no existían aún las nuevas
tecnologías, ni los viajes eran tan sencillos como ahora, describió sus observaciones
por primera vez en la XXI sesión de la sociedad alemana de Ginecología en
mayo de 1929. Había investigado los ovarios con rayos X. Y aunque por caminos
distintos, los dos llegaron a conclusiones similares. Lo
más interesante de aquellos descubrimientos, y lo que todavía hoy perdura, es
que aquellos científicos, alejados físicamente pero cercanos en el tiempo, reconocen por primera vez que la ovulación
es el hecho fundamental en el ciclo de la mujer, y establecen que, el ciclo ovárico tiene dos fases, la
primera preovulatoria o anterior a la ovulación de duración variable, y la
segunda o postovulatoria, de duración constante ya que viene determinada por
la supervivencia del cuerpo lúteo. Volviendo a los
descubrimientos sobre la temperatura basal, en 1928 Van der Walde relaciona
el patrón bifásico de la temperatura con la ovulación; es decir, confirma la
existencia de dos fases térmicas a lo largo del ciclo de la mujer, que
coinciden con las descritas anteriormente: la primera, preovulatoria, de temperaturas bajas y la segunda,
postovulatoria, de temperaturas altas y estables, llamada también meseta
térmica. En
cuanto al parámetro más importante para el diagnóstico de la ovulación, y que
ha sido objeto principal de nuestra investigación hemos de decir que la
primera vez que se mencionó la secreción cervical en la literatura médica fue
a mediados del s. XIX. Ya
en 1930 se asoció a la ovulación el momento del ciclo donde el cuello
uterino producía una mayor cantidad de
secreción. En 1948 se descubrió que cuando ésta era recogida en muestras y
depositada en un porta, previo secado, formaba bellos cristales similares a
helechos, siempre y cuando la muestra
se mantuviera sin teñir. Este
fue un descubrimiento importante, porque
permitía a los investigadores almacenar muestras originales para su
estudio. En mi primer viaje a Suecia en 1993, el Prof. Odeblad, uno de los
pioneros en esta técnica, me enseñó en su laboratorio una cantidad enorme de
muestras, clasificadas en cajas para su estudio, recogidas en los últimos
treinta o cuarenta años, cada una con los datos de la mujer y el momento del
ciclo al que correspondía la muestra. 2. La biología del Cérvix. Si
repasamos las funciones de las mucosas genitales femeninas, vemos que éstas
son muy diversas: por una parte, la de
protección frente a infecciones, y por otra la de recepción y conducción
espermática a través del tracto genital. Para llevar a cabo con éxito su
función, existen cambios anatómicos importantes desde la vagina hasta la parte donde se
encuentran los gametos en El
moco cervical es un fluido viscoso producido por las comúnmente denominadas
glándulas del cérvix o cuello uterino, que tiene un papel fundamental en el
transporte y capacitación de los espermatozoides a través del aparato genital
femenino. Junto a ello, se conoce desde hace tiempo que ese moco sufre
modificaciones que le hacen tener características biofísicas distintas a lo
largo del ciclo (Elstein, 1978), convirtiéndose en un elemento importante
para la identificación de la ovulación, tanto en la práctica clínica como a
través de la auto evaluación de la mujer sobre el moco del introito vaginal,
en los denominados Métodos de Planificación Familiar Natural, especialmente
el Billings (Billings y Westmore, 1980; Parrilla, 1997). Hoy
sabemos que el moco cervical humano es una entidad heterogénea, formada por
unidades mucosas distintas y que varían en proporción y en su presencia a lo
largo del ciclo femenino (Ryder y Campbell, 1995). La
mucosa cervical es un intrincado sistema de criptas al que anteriormente se
refería la literatura como “glándulas cervicales” (Odeblad,
1972). El término criptas es usado para describir los pliegues del epitelio
columnar de la mucosa cervical, que pueden ser oblicuos, transversales o
longitudinales y se pueden bifurcar o extender hacia abajo. Esta zona está
revestida de un epitelio compuesto por una sola capa de células cilíndricas,
con núcleo basal y citoplasma rico en mucus. Este epitelio está formado en un
95% por células secretoras y en un 5% de células ciliadas. Los cilios baten
hacia la vagina y una de sus funciones es crear una corriente muco-ciliar que
expulse células y partículas hacia Las
células no ciliadas, que son las secretoras, están cubiertas por
microvellosidades y contienen un número masivo de gránulos citoplasmáticos
que pueden desplazar el núcleo hacia la base de 3. La biofísica del moco cervical. Cuando
comenzaron los estudios sobre el cuello uterino, se pensaba que todas las
criptas actuaban produciendo secreciones a la misma vez. En 1966, Odeblad
demostró que algunas de estas criptas eran responsables del moco fino, que se
secretaba en los días próximos a la ovulación, y que producía cristales, y
otras del grueso que no cristalizaba, y se obtenía en las fases infértiles
del ciclo. Es
interesante resaltar que, como aprendí en Suecia del Prof. Odeblad, la toma
de muestra de moco cervical, y posterior extensión y secado en porta, nos da una
información muy precisa del día del ciclo al que pertenece Los
dos tipos de moco descubiertos en 1966 fueron denominados E (estrogenico) el
primero y G (gestagénico) el segundo. Posteriormente,
y avanzando en sus investigaciones,
Odeblad (1977) demostró que el Tipo E tenía dos componentes S (sperm
conducting) y L (locking in low-quality spermatozoa). Observó que el moco
tipo S cristalizaba en delgadas hileras paralelas y sin embargo el tipo L
presentaba una morfología muy similar a un hermoso helecho, con cristales que
formaban un eje central, del que salían
largas ramas en ángulo recto
con respecto al mismo. Los
tres tipos descubiertos hasta entonces, G, L y S, continuaron estudiándose. Y
en 1992, Odeblad describió un tipo de moco adicional, presente en menor
cantidad, llamado P (peak) porque tiene su máxima secreción en el día pico o
de la ovulación. Cuando
se deja secar en un porta este tipo presenta una morfología cristalina
constituida por un eje central, del que salen ramas que forman ángulos de 60º
con dicho eje, en contraste con los 90º que forman el tipo L. En
cuanto a sus funciones, han sido descritas con detalle, y aunque aún hay
muchas cosas que están por descubrir, hoy podemos afirmar que el moco G,
presente en las fases de infertilidad, forma un tapón en el cuello uterino,
que lo cierra, lo hace impenetrable a los espermatozoides, y defiende a la
mujer de las infecciones, ya que es especialmente rico en inmunoglobulinas y
enzimas que intervienen en la inmunidad general del cuerpo, como Todos
estos subtipos han sido objeto de detallados estudios con microscopio
electrónico, y publicados posteriormente, en un trabajo, que tuve el honor de
compartir con el Prof. Odeblad y el Prof. Pastor, y que recoge la mayoría del
contenido de mi tesis doctoral (Hum. Reprod., 2003). Las
estructuras anatómicas del cérvix, que indican el lugar en el que se
encuentran cada tipo de moco, han sido también estudiadas en detalle. Así,
Odeblad (1997) describe que las criptas productoras de moco tipo G, se
encuentran en el comienzo del cuello uterino, cerca de su unión con la
vagina, lugar lógico para producir este tapón protector característico de las
fases de infertilidad. Las productoras de los tipos L y S se encuentran en la
zona intermedia del cuello, y las de moco P, preferentemente al final del
mismo, cerca ya del cuerpo uterino, lo que facilita la función descrita
anteriormente. Lo
asombroso de esta investigación es comprobar el cuidado que la naturaleza ha
puesto en la selección y filtrado espermático, siendo extraordinariamente
generosa con el número de espermatozoides secretados en cada eyaculación
(400-500 millones), para después ponerles gran cantidad de pruebas y
dificultades en su avance, y que al final, sólo uno de aquellos, el mejor,
sea el responsable, junto con el ovulo, de la generación de una nueva vida
humana. 4. La bioquímica del moco cervical. Después de los aspectos
biofísicos, unas breves pinceladas sobre la composición química de la
secreción cervical, que nos hacen comprenderla mejor. El moco cervical, desde
el punto de vista bioquímico, es un polímero de glucoproteínas (mucina), con
alto peso molecular que constituye una matriz en fase de gel, dentro de la
cual se incluye la fase acuosa de bajo peso molecular, llamada plasma
cervical. Ambas fases forman el moco “per se” (Daunter, 1984). En sus proporciones, está
compuesto mayoritariamente por agua en un
90-98%, en la cual están disueltos diversos electrolitos,
principalmente Na+ y Cl-, que son los que, cuando tomamos una muestra y la
dejamos secar al aire, cristalizan, depositándose sobre el substrato orgánico
que queda sin evaporar, y dándonos una idea de la estructura molecular que
está debajo. También, en la fase acuosa, hay proteínas solubles,
principalmente albúmina y globulinas. En cuanto a la mucina, es
esta la sustancia esencial que confiere al moco las propiedades que le
caracterizan y a su vez es la responsable de las diferencias entre los cuatro
tipos de moco cervical. Constituye un 1-2% del total. Es razonable pensar que
la naturaleza y composición de las moléculas de mucina de los cuatro tipos de
moco cervical resulta similar, pero distinta, debido a que la configuración
de las redes que forman las mallas, vista la ultraestructura con microscopía
electrónica de barrido, es también distinta. Podemos afirmar, por lo tanto,
que diferentes moléculas de mucina
originan diferentes estructuras de red, variabilidad que da lugar a los
cuatro tipos de moco cervical. Como hemos indicado anteriormente,
la molécula de mucina consiste en dos partes: •A) segmento glucosilado,
con carbohidratos. •B) péptido desnudo ó sin
glucosilar. Esta estructura en dos
segmentos hace posible que exista una cierta variación en la disposición de
las moléculas, que forman la red glucoproteica. La microscopía
electrónica de barrido ha hecho posible comparar las mallas procedentes de
los distintos tipos de moco cervical: Moco G: 0.1-0.5 µm; moco L: 0.4-3 µm
moco S: 1.5-7 µm; moco P: 0.4-2 µm.(Menárguez, Pastor, Odeblad, Hum. Reprod.
2003). Los distintos tamaños de
los poros en la red son muy importantes para entender las funciones del moco
en la migración espermática, como hemos visto anteriormente, dado que el
tamaño de la cabeza del espermatozoide es de 5µm.. La variabilidad en la arquitectura molecular
de las mucinas, es la responsable de las distintas agregaciones de los iones
Na+ y Cl-, en el moco desecado, que dan lugar a los distintos patrones de
cristalización. Es muy importante la idea de que los cristales que
“vemos” en el microscopio óptico, no son más que el
“reflejo” de una disposición molecular, que subyace debajo. Lo que se observa en las
imágenes de moco desecado al aire, son cristales, principalmente de ClNa. Los
distintos patrones de cristalización correspondientes a los diversos tipos de
moco cervical son debidos a complicadas interacciones moleculares entre la
mucina (y otro material orgánico), y los iones de Cl- y Na+. La fase acuosa
contiene, además, otros componentes solubles como trazas de metales, proteínas séricas, enzimas e
inmunoglobulinas de origen local. A mitad del ciclo,
disminuye la concentración de componentes solubles, debido a un aumento en la
cantidad de agua (Daunter, 1984). Así mismo, la concentración de azúcares,
como la de proteínas, sufre una disminución en la fase ovulatoria. Durante varios años, el
objeto de nuestra investigación ha sido encontrar un parámetro preovulatorio,
bioquímico, que nos pueda indicar la ovulación, con suficiente antelación, y
así acotar cada vez con mayor exactitud, la ventana de fertilidad combinada,
teniendo en cuenta para ello la supervivencia espermática. En Mayo del año 2000, me
encontraba en Suecia trabajando con el Prof. Odeblad, cuando él sugirió que
la respuesta a esta pregunta debía estar, necesariamente en nnuestro sistema inmunitario, el mismo que nos salva de una muerte cierta por
infección. De hecho, cualquier recién nacido con un sistema inmunológico
deficiente, morirá pronto a menos que se tomen medidas para aislarlo de un
ejército de agentes infecciosos (Alberts y cols, 1989). La
inmunología nació a partir de la observación habitual de que la gente que se
recupera de ciertas infecciones son “inmunes” a la enfermedad a
partir de ese momento. Muchas de las respuestas del sistema inmunitario
inician la destrucción y eliminación de los organismos invasores y de las
moléculas tóxicas que producen. Por lo tanto, lo propio del mismo es
reaccionar frente a moléculas extrañas al organismo huésped y no frente a
moléculas propias. Esta capacidad de distinguir entre moléculas extrañas y
moléculas propias es otro rasgo fundamental del sistema inmunitario. En
el año 2003 tuve la suerte de ser invitada a dar varias conferencias en el
Congreso de Planificación Familiar y SIDA, organizado en Johannesburgo por
FERMASA, una organización sudafricana dedicada a la salud reproductiva de la
mujer. Durante
aquellos tres días de discusiones científicas sobre temas tan diversos como
la mujer, la familia, la planificación familiar, el sida, el moco cervical
o la educación sexual de los jóvenes, confirmé una idea que se había ido
formando en mi trabajo con Odeblad de los últimos años. Existen
en África, mujeres con diagnóstico VIH positivo desde hace doce o más años, que
no han tenido acceso a los antirretrovirales, y que sin embargo, no han
desarrollado la enfermedad (Fermasa, 2003). Cuando se estudió su sistema
inmunitario, se encontró una cantidad sorprendentemente alta de lisozima o
muramidasa en lágrima, que es un agente que pertenece a la inmunidad general
del cuerpo. De
mi viaje a África me traje grandes amigos, paisajes de la sabana, sabores
sorprendentemente mediterráneos, y varias ideas científicas para continuar
trabajando. Una de ellas fue el convencimiento de que la lisozima, en altísima concentración en las mujeres
que no habían desarrollado la enfermedad, y presente en el moco cervical como defensora frente a infecciones del
tracto genital, era uno de los parámetros bioquímicos que estábamos buscando.
En
los años 60 se empezaron a describir las propiedades antibacterianas del moco
cervical (Rozansky, 1962). La
lisozima o muramidasa se encuentra entre las proteinas solubles disueltas en
la fase líquida del moco cervical, junto a otras enzimas como la alfa-amilasa,
DNasa, fosfatasa ácida y fosfatasa alcalina (Schill and Schumacher, 1972). La
actividad específica de estas enzimas, expresada en u/mg de moco cervical,
muestra un descenso a mitad del ciclo, que coincide con el incremento de
producción del mismo y aumento del contenido de agua (Tsibris, 1982). La
mayoría de las enzimas descritas en moco cervical, muestran un patrón cíclico
(Kamran S. Moghissi, 1986), que implica un descenso de La
muramidasa o lisozima, en concreto, ha sido estudiada por Schumacher, y
muestra un descenso preovulatorio seguido de un ascenso postovulatorio. Diversos
estudios sobre fostatasa alcalina, amino peptidasa, esterasa, lactato
deshidrogenasa y guaiacol peroxidasa han demostrado que la concentración de
todos estos enzimas es alta durante la fase folicular, y decrece
precipitadamente tres o cuatro días antes del pico de la LH. El
nivel más bajo de enzimas se alcanza normalmente el día de la subida de la
concentración de éstas, que se mantiene durante la fase lútea. Posteriormente,
diversos autores han corroborado el efecto antimicrobiano del moco cervical,
con especial atención a la lisozima (Waltraud Eggert-Kruse, 2000). ¿Nunca
se han preguntado por qué el sistema inmunitario no reacciona destruyendo los
espermatozoides, siendo, como son éstos, extraños al organismo femenino? Odeblad
ha descrito en sus estudios sobre el moco cervical, que el mayor contenido de
inmunoglobulinas y defensas, en general, contra las infecciones, se encuentra
en el moco G. Este tipo de moco está presente en un porcentaje casi absoluto
en las fases de infertilidad del ciclo. La
lisozima humana es una proteína básica, con una cadena polipeptídica de 130
aminoácidos, estructurados con cuatro enlaces disulfuro, con un Pm de 15000,
y que actúa por hidrólisis de enlaces glucosídicos. Su
mecanismo de acción, que es parte del sistema no-específico de defensa
antimicrobiana en distintos fluidos del cuerpo, consiste en bacteriolisis por
ataque del ácido murámico, que se encuentra en las paredes celulares de las
bacterias. El
carácter básico de la lisozima y las fuertes interacciones que genera, hacen
que su determinación no sea sencilla, en especial en matrices biológicas
complejas, como el moco cervical, y de las que se dispone de cantidades de
muestra muy pequeñas. Una
herramienta especialmente dotada para ello es la electroforesis capilar, que trabaja
con volúmenes de muestra del orden de los nanolitros. Esta herramienta ha
demostrado su capacidad de separación e identificación para la lisozima de
clara de huevo. Por lo tanto, es una candidata idónea para ampliar el trabajo
estudiando la variación de las concentraciones encontradas en moco cervical
como posible indicador de fertilidad. Hasta
la fecha, los estudios realizados, muestran que los cambios producidos en el
moco cervical, a nivel bioquímico, existen y son susceptibles de ser medidos.
Nuestro trabajo, tratará de encontrar,
en el futuro, una aplicación clínica que haga posible medir, con mayor
exactitud, la ventana de fertilidad combinada. 5.
En 1972 J. y E. Billings
y J. Brown describen los primeros fundamentos científicos del método Billings
en El Lancet, tras 20 años de estudio observando la relación entre el moco
cervical y la fertilidad de Esta colaboración resultó
fundamental, al aportar, los estudios detallados del moco cervical, las bases
científicas del Método de la Ovulación
de Billings. La estructura y función
del moco cervical quedaron, así mismo relacionados con los patrones de fertilidad
e infertilidad que las mujeres podían observar. En 1978 la OMS publica el Protocolo de Educación para De las diversas reuniones
científicas que he mantenido fuera de España para hablar de nuestra
investigación, una de las más interesantes fue la que tuve la oportunidad de
realizar en China, con el Director del Departamento de Planificación Familiar
del área metropolitana de Shangai, en el verano de 2004. Este médico, que me
recibió en su despacho con gran atención y respeto, me contó, cómo los
Billings, desde Australia, habían contactado con el gobierno chino, diez años
atrás, para explicarles su trabajo. Y el gobierno había decidido apoyarlo, ya
que había familias que demandaban este tipo de planificación familiar, teniendo en cuenta que actualmente, China mantiene en sus leyes civiles la
política del hijo único. Estuvimos hablando durante casi una hora, se
interesó mucho por la publicación de nuestra investigación en Human Reproduction, y observé un reconocimiento y un respeto
hacia nuestro trabajo que me hubiese gustado mucho encontrar en algunos
países europeos, incluido el nuestro. En este momento, en China existen
48.000 profesores de Planificación Familiar Natural, y un número de familias,
aproximado, de 3.000.000 usuarios de estos métodos, con una eficacia de más
de un 90%. Método
sintotérmico En la actualidad, junto
al patrón mucoso, se utiliza la temperatura basal, en el método llamado
“doble check” por tener en cuenta dos parámetros, o método
sintotérmico. Desde 1951, J. Rötzer y
Bréault prestan atención al moco cervical, temperatura basal y otros
síntomas, estructurando así el Método Sintotérmico al que más adelante
añadirán la autopalpación cervical (E.F. Keefe). Más recientemente, estudios
ecográficos de G. Freundl y A.M. Flynn
han corroborado la precisión del gráfico sintotérmico para indicar En
los últimos años, también los problemas de fertilidad han sido objeto de nuestro
estudio, y por lo tanto, un interesantísimo campo se nos abre para futuras
investigaciones. Ejemplo de esto es el trabajo presentado por Dña. Isabel
Valdés en el Congreso sobre Planificación Familiar Natural y Salud
Reproductiva celebrado en la Universidad del País Vasco, en Noviembre de
2006. El estudio se realizó en el
Hospital de La Paz, de Madrid ( Se
trataba de abrir una consulta de fertilidad natural, para aquellas parejas
que querían tener un hijo y encontraban dificultades, o para aquellas que
deseaban evitar un embarazo en ese momento. Nuestra consulta recibía a las
pacientes antes de que entraran en el protocolo de reproducción asistida, con
el coste físico, económico y emocional que ello supone para el sistema
público de salud, y sobre todo, para la mujer. Un
año después, los datos arrojaron un sorprendente resultado: con papel, lápiz,
un termómetro, las observaciones de la mujer y nuestras indicaciones,
habíamos conseguido una tasa de embarazos del 31,88%; de 69 casos que habían
venido a consulta, se habían conseguido 22 embarazos. Cuando
comentamos estos resultados con los responsables de la reproducción asistida en
distintos centros de España, coinciden con nosotros en que antes de someter a
la mujer, y a su marido, a tantas pruebas que la agotan física y
emocionalmente, y que son tan caras para la sanidad pública, valdría la pena
intentar un diagnóstico de fertilidad e infertilidad; enseñarles el moco y la
temperatura, y ver así, como hemos hecho en el citado trabajo, cuantos
embarazos se consiguen antes de empezar con pruebas más invasivas. También
coinciden en las dificultades, ya que no tienen personal formado en este
tema, y muchos aún desconocen los avances técnicos en el diagnóstico y
reconocimiento de las fases fértiles e infértiles del ciclo. Las
aplicaciones prácticas de la investigación en el cérvix están directamente
relacionadas con el método Billings, y existe un continuo trasvase de ideas
entre los investigadores y el trabajo en la práctica clínica. Las
desviaciones sobre las curvas cíclicas normales de los diversos tipos de
moco; los estudios de biología celular y la enseñanza al mayor número de investigadores
posible de la toma de muestra de moco, son posibles campos de investigación
en el futuro. En
este momento, el Prof. Odeblad y sus colaboradores estamos llevando a cabo
una investigación basada en las células secretoras de los distintos tipos de
moco, siendo de gran interés observar en el microscopio células en pleno
proceso de secreción. Finalmente,
nos gustaría puntualizar que el cérvix es un órgano de gran complejidad
biológica y funciones muy precisas, sensible a factores externos como los
efectos que producen en él los tratamientos hormonales, realizados muchas
veces sin el adecuado control médico, y las infecciones. El
mantenimiento de la salud reproductiva en la mujer, debe también considerar
estas cuestiones; las mujeres tienen derecho un cérvix sano, como parte de su
salud reproductiva; y nuestra investigación pretende, en la medida de lo
posible, ayudarles a conseguirlo. 6. La planificación familiar natural
y la transmisión de la vida. Hay
un principio básico en Medicina que jamás deberíamos olvidar: si a través de
medios naturales se consigue el fin primordial de la Medicina, que es la
conservación de la salud, éstos no deben ser sustituidos por otros. Naturaleza
es la esencia y propiedad característica de cada ser. La naturaleza es
aquello íntimo que hace que las cosas obren conforme a lo que son (es natural
que un pájaro vuele o que un árbol frutal de fruto). De la misma manera, es
propio de la naturaleza humana del hombre y de la mujer fecundos, reconocer y
valorar su fertilidad individual y combinada. Tener
un hijo es, la más palpable de las ilusiones compartidas de dos personas que,
porque se aman, y en un mismo acto libre, son capaces de comunicar amor, dar
placer y dar vida (Rutllant y otros). La
belleza de la transmisión de la vida se ve aumentada cuando, varón y mujer
son plenamente conscientes de su fertilidad, y de acuerdo con las leyes
naturales, escogen tener un hijo o no, en función de lo que, en el ejercicio
de su libertad, decidan conveniente, en cada momento para su proyecto de
familia. En unas bellas palabras de Patrick Meagher, podemos decir que
“los niños hacen del mundo un lugar mejor, porque obligan a sus padres
a madurar al hacerles pensar en las necesidades de los demás” (Mercator
Net.com, 2007). El
reconocimiento de la fertilidad se realiza con sistemas diagnósticos de la
ovulación que mejoran el autoconocimiento y la comprensión de los propios
ritmos biológicos. Los investigadores que yo he conocido y tratado en este
campo, han destacado por buscar y encontrar la verdad científica
devolviéndole a la persona humana toda su dignidad de interlocutor de la
naturaleza y de los hombres, en la diversidad de sus circunstancias y
culturas. Esa búsqueda de la verdad no es sólo propia del entendimiento, sino
también de ese otro órgano de la sabiduría humana que es el corazón; entre
ambos, brota la visión de las cosas, desde esa sabiduría que admiramos en los
hombres y mujeres más ilustres de la historia, y que forman un conjunto de
testigos y un patrimonio de verdad y de vida que se puede incluso considerar
patrimonio común de 7. La fertilidad humana como
enseñanza universitaria. Ente
los objetivos de las personas que
fundamos RENAFER había dos ideas
fundamentales: la primera, enseñar,
con El
curso pasado una de mis alumnas me pidió realizar su trabajo fin de carrera
sobre “La importancia del
conocimiento de la fertilidad en la práctica de la psicología clínica”.
Cuando le pregunte sobre los motivos para realizar dicha investigación me
dijo que en clase, había descubierto la fertilidad humana como don de la
naturaleza y medio de transmisión de la vida y que eso había despertado en
ella una gran admiración. El
esfuerzo del profesor universitario necesita humildad, deseo de constante
superación, honradez intelectual y deseo sincero de apertura al otro, como
lugar donde se manifiesta la verdad, esa verdad que no es fruto del consenso,
sino de la adecuación del intelecto a Bibliografía Alberts
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Gynecol.,122 (5), 650-654. BLAIR, CHESTERTON Y LAS SUPERNANNIES Dra. Unos
meses atrás, todavía en su calidad de Primer Ministro, el Sr. Blair impulsó
la iniciativa de “ayudar a padres
con hijos jóvenes problemáticos en la consecución de buenos hábitos de
conducta”. Desde nuestro punto de vista es una medida que aunque
bienintencionada, llega tarde y no aborda las raíces del problema. No es
práctico evitar enfermedades cuando
ya están muy arraigadas, sino antes, siempre que exista una posible
prevención: por ej. vacunamos de la
polio antes de que la infección aparezca; lo mismo hacemos con la educación
viaria que debe impartirse antes de la salidas masivas de vacaciones, o la
prevención de incendios que conviene hacer antes de la canícula. Con
esta visión de verdadera prevención, G.K. Chesterton, glorioso compatriota
del Sr. Blair, afirmó hace años: “En
general, las madres envían a los niños al colegio para que les enseñen,
cuando ya es tarde para enseñar lo que de verdad importa.”. La
preocupación por la falta de educación básica en los niños y adolescentes de
nuestra opulenta sociedad, ha quedado reflejada últimamente en muchos medios
de opinión y revistas científicas. Y como afirmaba un columnista prestigioso “Somos una generación obsesionada
por la seguridad más que por la educación…. Al rey de la casa le hemos
montado la república independiente… con ordenadores, playstations y
ahora móviles, pero en la que los padres tienen escaso protagonismo. Con el
peligro de que un día los hijos bajen
a los padres al contenedor junto a otro juguetes antiguos, si advierten que
ya no les sirven para nada”. Numerosos intelectuales y siquiatras de
nuestro entorno, han advertido, en el mismo sentido que Chesterton, sobre la
urgente necesidad de fomentar la vinculación afectiva madre-hijo y
padre-hijo, desde las primeras etapas, para cuidar de la salud mental en la
juventud y en la edad adulta. Así, Folch i Camarasa afirmaba: “Ningún buen profesional de la salud duda
hoy de la íntima relación entre la vida emocional y la evolución general de Rojas
Marcos, en el Congreso celebrado en Barcelona sobre estrés y violencia,
afirmó: “En los primeros años
deben haber aprendido los niños los elementos esenciales para la correcta sociabilidad,
la convivencia y Trabajar
esta educación emocional significa, entre otras cosas, dedicar tiempo a
educar, entrenar a los hijos en el ejercicio responsable de su libertad,
poner límites a sus excesivas exigencias, saber que el niño que no es
mínimamente disciplinado con amor por su familia durante la primera infancia,
será disciplinado con dureza por la sociedad cuando llegue a adulto, y no
olvidar que poner límites o enseñar
a obedecer unas normas debe ser compatible con el diálogo empático, los
juegos y risas compartidos para no pasar de ser padres ultra permisivos a
padres aguafiestas. El respeto y el buen humor deben ser el ingrediente que
impregne la vida familiar en la cotidianidad; que los niños sepan expresar la
alegría y la tristeza, compaginar el trabajo del hogar y la diversión, todo
en la proporción adecuada. Estos momentos serán positivos para expresar los
afectos, los sentimientos propios y
educar la personalidad del hijo de forma natural. El
amplio consenso que encontramos a nivel teórico en estos temas de la
educación emocional y la vinculación afectiva padres-hijos, se rompe cuando
intentamos aplicarlo con medidas realmente prácticas. Aquí sólo podemos
esbozar algunas de las problemáticas con que las familias concretas se
encuentran en el momento de educar y sugerir posibles medidas preventivas. Entre las problemáticas
citaríamos: -
Falta de preparación
para la paternidad y la maternidad. -
Falta de seguridad sicológica por parte de los niños
de que hay cosas seguras e invariables (tu padre y tu madre lo serán para
siempre y te quieren con un amor gratuito e incondicional). -
Falta de sentido de
pertenencia: por obligaciones de trabajo, migraciones, u “opciones de
ruptura postmoderna”, muchos padres rompen con sus raíces, sus
orígenes,… -
Falta de colaboración
de la sociedad: dificultades de conciliación trabajo-familia, medios de
opinión públicos y privados que deseducan en vez de educar, promoción de
modelos sociales próximos a la drogadicción, promiscuidad y lujo insultante. Entre las soluciones, quizás la más sencilla y
eficaz sería implementar cursos de preparación para la maternidad y la
paternidad, que se fueran extendiendo paulatinamente a toda la población como
se ha hecho por ejemplo con las clases de preparación prenatal y parto. Esto
ha intentado ponerse en marcha a través de algunas iniciativas sin duda bien
intencionadas pero insuficientes, de las que vamos teniendo noticia en los
últimos años (doulas en USA, supernannies
televisivas que se estudian en revistas
científicas como Pediatrics) y la más
urgente e inaplazable medida de adaptar el horario laboral a las necesidades
de vida familiar. Si
de verdad creemos que los hijos son nuestro futuro, y es evidente que lo son,
todos deberíamos sentirnos responsables de ayudar a los padres a educar a los
hijos con serenidad y amor y colaborar con ejemplos públicos de solidaridad,
respeto, honestidad… Para ello: -
Disminuir el estrés
de los adultos -
Acortar el horario
laboral (En España es superior al resto de Europa) -
Tender a la igualdad
de responsabilidades madre y padre en el tiempo dedicado a niños y familia -
Ser creativo y
pertinaz en buscar y encontrar soluciones sabiendo que de ello deriva la
salud mental y moral de las generaciones futuras. Dra. Médico Presidente de Honor de RENAFER REFLEXIONES EN
TORNO A RENAFER
Muchas personas y asociaciones que
trabajamos en este campo y que compartimos la preocupación por desmarcarnos
de la mentalidad contraceptiva inherente a los métodos artificiales de
planificación familiar, hemos utilizado, durante años, términos como "regulación
natural de la fertilidad", o "métodos de
autodiagnóstico de la fertilidad", o "métodos de
autoobservación" para designar métodos como el Billings o el
Sintotérmico. Estos métodos, a través del conocimiento o reconocimiento de la
fertilidad humana y del respeto por sus ritmos naturales, permiten a un
matrimonio favorecer o espaciar un nacimiento. Con estos términos, se
pretende salir del marco de las actitudes "contraceptivas"
que buscan únicamente la limitación de los nacimientos.
Sin embargo, hay que hacer constar que muchas
de las personas antes citadas utilizan ahora también el término de "planificación
familiar natural" (PFN; NFP en inglés), por las razones
siguientes: Ø
el término
"regulación", si bien se ha utilizado para significar
que podemos tanto aumentar como disminuir nacimientos, es demasiado
biológico, mecánico, y puede hacer pensar que estamos hablando de un proceso,
el de la fertilidad, que se encuentra "desregulado", cuando de hecho se trata de un proceso
fisiológico normal. Ø
la palabra
"planificar" no significa necesariamente evitar
embarazos sino también favorecerlos. Cuando un matrimonio "planifica"
una familia puede estar pensando en espaciar nacimientos o en favorecer un
embarazo en un momento determinado, a la vez que tiene en cuenta tanto el
valor trascendente de la paternidad como sus circunstancias personales y
familiares. Todo
esto es, de hecho, compatible con el concepto de "paternidad
responsable"enseñado también por Ø
el término de
PFN tiene la gran ventaja de incluir Ø
por último, el
término de PFN se corresponde con lo utilizado en el resto del mundo tanto en
francés (PFN) como en inglés (NFP) y es un término que el profesional
sanitario y la población general (bastante desinformados ya en este campo)
entienden más directamente.
Jokin de Irala Mikaela Menárguez Inmaculada Serrano Fernando Trullols |
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